UltraMX515 DIA 3

Disculpen si me pongo algo filosófico, pero hacer este resumen me lleva inevitablemente a muchos lugares en mi mente y muchas reflexiones que no están relacionados únicamente con los 84 Km. que tocan correr en este 3er y último dia de competencia. Un dia en el que desde el más novato hasta el mas experimentado, en algún momento llega a su límite físico y se conecta no solamente con su mente, sino con ese lado místico espiritual que lo hace seguir adelante. Conquistarse a si mismo.

Creo que en cada reseña repito todo ésto, pero nunca he sentido ni visto algo diferente en otros atletas. Todos tenemos niveles, ritmos y motivaciones diferentes, algunos tardamos más que otros en terminar y eso nos mantiene mas tiempo en ese estado de abstracción que nos hace continuar a pesar del dolor y del cansancio, pero todos, innegablemente, pasamos por ahi, por ese instante, ese segundo en el que nuestro cuerpo comienza a gritarnos que paremos y damos la transición hacia esa motivación espiritual que mantiene las piernas en movimiento.

Esta ocasión no fué tan diferente, todo comenzó como cada año, como esperaba.

Despues de una noche que se sintió extremadamente corta y en la que el cuerpo ya no logra recuperase, sonó el despertador anunciando que se acercaba una putiza de esas que solamente un puñado de personas en el mundo y en la historia enfrentamos por gusto, unos peor que otros, unos que ya sabemos lo que nos espera y por alguna extraña y muy enferma razón decidimos repetirlo, incluso le agarramos cariño al dolor, masoquismo puro.

Es un dia en el que la preparación ya es muy rápida, ya no hay wetsuit, ya no hay miedo a la hipotermia, ya no hay bicicleta ni riesgo de una falla mecánica, accidente o perderse en la ruta, solamente toca levantarse, vestirse, agarrar los tenis (huaraches en mi caso), desayunar lo que tengas planeado y salir a darle.

En el carro, para la mayoría ya está practicamente todo listo, a lo mucho queda reabastecer agua y hielos al por mayor para evitar que estos se terminen y dirigirse a la linea de salida, que es la misma del dia anterior. Cuando llegamos, el ambiente se sentía muy positivo, mucha buena vibra gracias a los crews que como es normal, ya se conocen, ya hay una gran relación de amistad y camaradería entre muchos de ellos, y los atletas ni se diga, las bromas, las porras y la amistad ya cuajaron. Lo que siempre empieza como un simple término y una simple idea, se materializa, la Ohana ya existe.

Con sueño pero se llegó

Anuncian los 5 minutos que faltan para salir, los nervios aparecen, no importan cuantas veces lo hagas, siempre aparecen. Y es que no importa cuando leas esto, no importa cuantas veces lo hagas, no importa que tan bueno seas y no importa que tanto te guste…correr 84 Km. es un chingo! Puedes haberle agarrado cariño y amar correr, pero no deja de ser una distancia en la que pueden pasar infinidad de cosas, especialmente porque es una distancia que rara vez se corre en asfalto, suelen venir muchos corredores de montaña que han corrido 100 kilómetros, 100 millas o más y la distancia no les asusta, pero el hacerlo en el semidesierto Zacatecano, con un sol que sin ser tan caliente y sin darte cuenta te achicharra y sobre una cama de asfalto caliente que te machaca los pies, las rodillas y hasta el alma conforme la distancia pasa, no es nada parecido a la montaña, sus árboles, sombras y terreno variado.

Trato de «prepararme» si es que eso es posible, calentar, estirar, respirar, mentalizarme, rezar, llorar en silencio. Creo que hacemos de todo un poco, cada quien su ritual, cada quien su estrategia, pero entre bromas y deseos de buena suerte, todos libramos nuestra batalla interna cuando el cronómetro marca 1 minuto para el arranque. Sea lo que sea que haga falta, ya no hay marcha atrás, arrancas con lo que traes, confias en que es suficiente y simplemente te esfuerzas por dar lo mejor de ti.

Arrancamos, entre gritos, porras y luces, que en solo cuestión de segundos se vuelven oscuridad y un silencio que solamente se rompe con el sonido de los trotes de cada uno de nosotros. Los ritmos son tan diferentes que antes del 1er kilometro la linea de atletas ya es larga y muchos comenzamos a estar en contacto con nuestra propia mente y soledad. Es un momento que disfruto mucho, porque algunos te pasan, tu pasas a otros, hay porras, ánimos y buenas vibras, pero en general hay mucho silencio, no hacen falta las palabras para conectar.

Después de atravesar la comunidad de plateros, llegamos a la carretera que nos llevará a la salada y al retorno en el km 42, una ruta en la que durante casi 70 km, prácticamente no veremos más gente que nosotros mismos, ya sea delante de nosotros, rebasándo o de regreso. La noche suele ser mi momento favorito ya que en primera no sabes exactamente donde estás, como no me gusta ver mi reloj durante el primer maratón, no se cuánto llevo ni que ritmo traigo, todo son sensaciones, respiración y el mismo sonido de los pasos, los crews siguen somnolientos y no suelen interactuar mucho, solamente lo necesario para alimentar e hidratar. Incluso hubo un momento que quedé en medio de un grupo de un atleta con su crew que venían platicando, y decidí bajar el paso para poder quedarme solo otro rato y seguir disfrutando del silencio, que suele romperse apenas llega el amanecer.

Amaneciendo

¿Que te digo del amanecer durante el doble maratón? La vista nunca decepciona, los colores que se pueden ver si te das la oportunidad, son hipnotizantes, la brisa fria de la mañana se hace presente y rápidamente la energía comienza a cambiar. Antes de despertar y darme cuenta de lo que estoy haciendo le pido a mi crew que ponga una buena «música para el amanecer» y mi hermano se rifa con una buena rola, que ya no recuerdo cuál era, pero que sé que hacia un match perfecto con el momento, la vista y el mood. Ahora si, estaba listo para enfrentar lo que se me pusiera enfrente, esos 15-20 km aproximadamente que había pasado en meditacion y contemplación habian sido de a gratis, y en cualquier momento nos llegaba la cuenta.

Inception

Contrario al año anterior en el que me sentía muy mal desde el inicio, aqui puedo decir que me sentía a gusto, eso me tranquilizaba, mantenía un ritmo constante y no podía ser tan malo ya que durante todo el trayecto nos alcanzábamos y rebasábamos los mismos una y otra vez, por lo que el grupo se sentía bastante compacto y todos se veían pasarla bien.

Comienza lo bueno

Llegamos a la salada, la comunidad que anuncia que estamos a 7 km del retorno, casi siempre cuando atravieso por ahi el puntero suele ya venir de regreso, cosa que no sucedió esta vez, pasaron todavía un par de kilometros antes de ver a Dayber, quien lideró y ganó la carrera, lo cual me motivó mucho para saber que mi tiempo no era tan malo y que me mantenía en el centro con la mayoría de los atletas, esto minimizaba el riesgo de cansarme antes de tiempo y poder tener un maratón de regreso holgado para llevármela tranquila sin miedo de no terminar o de hacer una llegada dramática como la del año pasado.

Debo decir que los últimos kilómetros antes del retorno se me hicieron eternos y comence a desesperarme un poco, saber que estás tan cerca y sentirme tan bien por un momento hizo que viera el retorno como se alejaba de mi confome me acercaba, si, así como en las películas, sabía que solo era mi mente jugando, pero solo tenía que aguantar un poco más, porque al retornar tocaba hacer una parada para comer, mojarme y revisar una ampolla que aunque no dolía, no habia dejado de crecer en los últimos 5km y seguramente habría que reventar.

Solo falta un maratón

Así fué, paré a comer un sandwich, el cual ya no me entraba, después de 3 dias se vuelve mas dificil masticar y tragar en movimiento, con la boca seca de tantos geles y polvos; comer corriendo casi me ahoga durante la ida, asi que decidí darme esos 5 minutos para resetearme y correr lo mejor posible lo que faltaba, al fin que ya solo era un maratón.

Una vez más, ese regreso a la salada se me hizo bastante largo, tuve que luchar muy fuerte con mi mente y mis demonios para salir de ese agujero negro al que yo estaba caminando, de nada sirve desesperarse y luchar contra el reloj cuando tienes mucho tiempo de sobra es absurdo, así que me calmé a mi mismo a la de a huevo y me enfoqué en disfrutar, solo disfrutar. De algo tienen que servir todos estos años de experiencia ¿no?

Atravesando la salada, la ampolla ya había llegado a un nivel que no solo era grotesco verla, ya pesaba, no exagero cuando digo que era del tamaño de una mandarina, habia que tronarla y pues eso solo dejaba dos opciones, esperar que se drenara fácil y rápido para poder seguir corriendo con huaraches, o que se repitiera la historia del año pasado y tener que hacer una operacíón sangrienta al tronarla y tener que cambiar a usar tenis. Al menos en esta ocasión iba preparado.

Intenté perforarla con una aguja, drenaba, pero apenas uno metros adelante notaba como se cerraba nuevamente. Paré una vez más, la perforé varias veces, pero la historia fue la misma, 1km después ya había dejado de drenar, y ahora como se encontraba medio vacia, el movimiento de la misma al correr era aún mas molesto. Tocaba meter tijera y esperar que secara rápido para que dejara de molestar, ya me ha pasado asi que sé puedo seguir así… pero no, en esta ocasión era tan grande que al tratar de correr después de cortar y exprimir, la piel que quedó suelta era demasiada y a los pocos metros se desprendío del pie, dejando la herida expuesta y un ardor terrible. Llegó la hora de poner los tenis.

Adios huaraches

Sabía que al final del dia despegar la tela de la calceta de la piel iba a ser una operación extremadamente dolorosa, pero en este momento, esa tela se iba a converitr en mi piel y gracias a eso iba a poder correr, y así fué, tal cual. Solo unos cuantos pasos bastaron para acostumbrarme que mi cuerpo tolerara el dolor y comenzar a correr a un mejor ritmo.

Menos de 30km me separaban de la meta, me sentía formidable y el tiempo que quedaba disponible se veía mucho mas que suficiente para llegar con calma, mi estrategia era llegar a Plateros, a unos 5-6 km de la meta lo mejor posible, y ya viendo el tiempo que me quedara disponible ahi, ver que tanto podia relajarme y con que calma podia terminar.

Actitud al 100

Afortunádamente todo ese trayecto, pasó con cero complicaciones, mi crew me apoyó me ayudó y me paceo perfectamente bien, al punto de llegar a Plateros con casi 2 horas de sobra, podía terminar caminando si quería, y aunque no iba a llegar a ese nivel de valemadrismo, definitivamente iba a disfrutar esos últimos kilómetros y correrlos con calma. Especialmente porque al entrar a la ciudad hay 3 subidas terroríficas que es brutal correrlas, así que me decidí subirlas caminando, siempre las tengo que correr con la presión de no terminar, sufriendo, llorando, mentando madres; quería cambiar eso, quería darle una nueva energía y vibra a ese tramo de la ruta y así lo hice.

Mi hermano me acompañó durante las primeras 2, veía que todo mi crew en esta ocasión la estaba pasando bastante bien, relajados e incluso con energia de sobra para correr, asi que se turnaban para correr conmigo por gusto, más que por cansancio.

Al fin terminó el trayecto de la ciclopista, llegamos a Fresnillo, la recta final. Fue justo en ese momento donde Karlo me alcanzó, a solo 1 km de la meta y me dió un gusto enorme, fué de los atletas con los que mas contacto tuve durante todo el periodo de preparación, durante los dias de la carrera y sabía el esfuerzo y nervios que esta carrera había representado para él, asi que verlo y saber que lo había logrado es una de esas satisfaciones que el ultraMX te regala.

Último kilómetro, decido relajarme, camino, troto, corro, bromeo, lo disfruto. Mis hermanos se arrancan y se van a la meta y me quedó con Anahi que me acompaña estos últimos metros, me siento tan bien, que no puedo creerlo, creo que nunca había llegado con tanta paz a la meta.

Por fin llegamos a la última vuelta, solo unos cuantos metros me separan de la meta y veo al staff anunciando mi llegada por el radio, les pido el radio para anunciarme a mi mismo «Ya llegué cabrones! Quiero una chela!» grito por el radio. Me responden pero no logro entender la respuesta, porque ya escucho la música de la meta, solo unos 100 metros me separan.

Entro a la plaza y veo el arco, por fin lo logré! y no me refiero a terminar el dia, ni la carrera. Sé que estoy realizado porque despues de 8 intentos, 7 metas logradas, y 6 UltraMX, logré disfrutar la carrera de principio a fin, con una mente perfectamente balanceada entre rojo y azul, con un cuerpo adaptado a la distancia, con una energía equilibrada entre fuerza, coraje y poder.

Ese instante…

Muchas cosas en mi vida aún tienen que equilibrarse, muchos problemas aún requieren solución. Pero sé que a partir de este momento, las cosas para mi solamente comenzarán a mejorar. Ahora se que puedo sacar lo mejor de mi en los momentos mas complicados y vaya que esa lección de vida me costó mucho entenderla.

Gracias por leerme.

Mike

Vida Ultra


Soy tremendamente afortunado. 8 ultras consecutivos y mi crew siempre ha seguido a mi lado. Juro que cada año les doy la opción de ya no aventarse esta friega, y ellos siguen formando parte de mi historia. Sé que algún dia ya no será posible, asi que por eso atesoro cada momento en que este equipo sigue junto.

Anahi, gracias por siempre estar, en las buenas, en las malas, en todas. Te amo

Gaby, tienes la paciencia y el corazón que mantiene el equilibrio en todo momento. Mil gracias por ser tú!

Charlie, el que nunca se raja, mantiene el control y siempre aguanta vara. Gracias por seguir!

A mis padres, que desde casa siempre apoyan y están al pendiente, a mis suegros, por hacer el trabajo más dificil, cuidar a mis monstruos, que son peores que un triple ultraman non stop.

A todo el Staff de Tristore, Xpertbike, Panal Collective, Triada y por supuesto al UltraMX, su organización, staff, a Van Sanchez y su familia. Gracias por darme la oportunidad año con año de alinear mis chakras con 515 km de sabrosura.

A todos los que me siguen, a los que no, a los que me leen y a todos los amigos que he ganado gracias a este deporte y que viven la Vida Ultra. Gracias!

UltraMX515 DIA 1

Si ya estás algo familiarizado con este tipo de prueba, sabes que la aventura comienza desde un par de dias antes, quizás los que ya sabemos de que vá no necesitamos tanto, sin embargo, alguien que va de cero, que lleva el stress y los nervios a 1000 y que además tiene que capacitar y revisar los últimos detalles con su crew, definitivamente estos 2 dias previos son cruciales para dejar todo listo y arrancar la carrera con los menores pendientes posibles.

Y pues así comenzó una vez más la aventura, que insisto, no por tener mas expriencia, se vuelve mas fácil.

Miercoles poco antes del medio dia ya estábamos en Fresnillo, y después de una buena desmañanada, con solo un café y un pan en el estómago y después de un vuelo y un trayecto en auto, por fin estamos ya en donde la madriza, mejor conocida como UltraMX se lleva a cabo. Parada obligatoria, cocina Lucita, un buen desayuno mexicano nos da la bienvenida y nos recuerda que dentro de un par de dias el desayuno y la comida no será mas que café, si bien me va algún sandwich ligero y cantidades industriales de geles energéticos, bebidas de carbohidratos, electrolitos y snacks varios, todo esto mientras se nada, rueda o corre.

El miercoles transcurre con calma, mas allá de hacer check in en la habitación e ir a la revisión de la bici, no hay mucho más que hacer este dia. Afortunádamente el mecánico del evento es el jefe de Xpertbike, el buen Bamboo, asi que mi bici ya vá más que garantizada, revisada y con todos sus servicios en forma. Una presión menos que he aprendido a quitarme, no hay nada peor que llegar con una bici con detalles o mal ajustada a un evento, en especial a uno de esta magnitud, el stress que se genera es demasiado, y el riesgo de falla es muy alto.

En la entrega de paquetes

Este año afortunadamente mi crew volvió a la «normalidad» es decir,la pandemia ya está cediendo y eso permitió que mis hijos pudieran quedarse con sus abuelos y Anahi, la crew chief, estuviera de vuelta en el equipo con mis hermanos, que son los que constantemente han seguido apoyándome en éstas locuras, y en especial Charlie, que al dia de hoy ha estado conmigo en los 8 Ultras en los que he participado, con un debut que casi lo mata y motivo por el que mi primer Ultra quedó grabado en la posteridad (si no sabes la historia, la encuentras aqui). Entonces, ya con crew completo, hay mucho más calma para todos, ellos ya facilmente pueden rolarse las actividades en ruta, divertirse o echar chisme al grado de que empiecen a cuidar a otro atleta y a mi me dejen solo en la ruta (nomás tantito).

El dia previo a la carrera es algo que a mi me gusta mucho, es donde puedes reecontrarte con todas las caras conocidas y conocer a todos los que se integran a esta nueva familia. Conforme pasan los años este dia se vuelve mucho mas emocionante y divertido, porque algunos atletas regresan como crew, algunos que fueron crew regresan como atletas y todos los que durante meses únicamente convivimos mediante el chat oficial del evento, por fin nos conocemos en persona.

Quiero resaltar que ésta convivencia es muy importante, si tú tienes planeado en algún momento formar parte de una carrera de este estilo, el integrarte al grupo puede ser la diferencia entre terminar o no, disfrutarlo o sufrirlo y sobre todo formar parte de una familia que no importa cuantos años pasen, siempre seguirán echando desmadre contigo y sobre todo, te entienden, lo cual es raro cuando te encuentras con gente «normal».

Standupero internacional

Gracias a que las restricciones de pandemia se tranquilizaron, pudimos volver al teatro Echeverría, un muy bonito teatro en el centro de Fresnillo el cuál utilizamos para realizar la junta previa, presentación de atletas, solución de dudas finales y pues algunas pláticas de atletas de años anteriores, en este año fue muy emocionante y emotivo, ya que fuí elegido por Van para dar unas palabras a los atletas, pero no solo eso, recibí un reconocimiento por parte de la organización por mi participación en todos los UltraMX que se han realizado y eso fue muy especial, Ramiro Gutierrez, es otro atleta que tambíen tiene todos los UltraMX y no solo recibió el mismo reconocimiento, sino que me dedicó unas palabras que para que les miento, me hicieron soltar una que otra lágrima, es alguien que admiro y respeto mucho, y pues ahi dejó claro ante todo el público que es algo mutuo.

Atletas 2021

Entre dudas, bromas y risas nerviosas, llegó el momento de la foto de recuerdo. Todos los atletas reunidos para comenar la gran aventura. Sería el último momento en el que nos veríamos todos antes del arranque al dia siguiente.

Premios sin llenadera 2021

Para nosotros aún había algunos pendientes, como ir al super para abastecernos de todos los alimentos que el crew y yo comeriamos los próximos 3 dias, rellenar la gasolina del carro, preparar el equipo del dia siguiente y pues, aunque ya no hay mucho que no sepan, una vez más, la junta con el crew para explicales mi estrategia de alimentación de este año, mi plan de carrera y sobre todo, como tomar unas fotos y videos mamalones. Porque como el equipo de Panal Collective una vez más estaría produciendo el video oficial, pues hay que ponerse guapos para que, si no le doy, al menos parezca.

Llegó la hora de dormir y aunqué dormí bien, quise haber dormido un poco más, pero ya no había nada que hacer, solamente prepararme para la etapa que mas nervios me genera y a la cuál le tengo el máximo respeto, la natación, si bien, es solo el principio y he logrado superar condiciones muy adversas en diferentes años, y no solo en ultras, tambíen en distancias mas cortas pero con mares picados y corrientes desgastantes, es una etapa en la que sé que no tengo mucho talento y es por eso que nunca la menosprecio ni la tomo a la ligera, cualquier minimo error puede dejarme fuera muy pronto y quiero mantenerme concentrado para evitar que eso suceda.

Aunque el trayecto para llegar a la presa donde nadamos es algo largo y complicado, cuando menos me doy cuenta me encuentro frente a la presa, o al menos eso parece, porque la oscuridad es tal que es imposbile ver mas allá de donde las luces de las carpas de la organización permiten. Una penumbra total nos envuelve en medio de la nada, y lo divertido y a la vez un poco aterrador, es que el arranque será cuando la oscuridad aún permanezca, dificilmente se logra ver la primer boya, así que al menos la primer vuelta, el primer kilómetro será algo retador y divertido, no se si alguien tiene una estrategia para saber hacia donde dirigirse, pero al menos yo, como lento nadador que soy, sé que solamente tengo que seguir a donde el cardumen de ultras se dirija.

Tenía mas frio antes de arrancar que dentro del agua

Efectivamente la primer vuelta fué algo complicada, el cielo empezaba a clarear y conforme avanzábamos era posible ver cada vez un poco más la boya final, afortunádamente el agua no estaba fria, al menos no para mi, y eso hacía que la nadada fuera solamente un trámite de paciencia y constancia. Si en plena obscuridad y sin rayos del sol el agua era agradable, una vez que el sol pegara se iría volviendo mucho mas sencillo.

Uno valiendo madres en el agua pero el crew tirando rostro…

Algo que me preocupaba más era la corriente, el año pasado conforme pasaba el tiempo, el aire en la zona aumentaba y con esto la corriente, haciendo que las últimas 2 horas fueran una verdadera pesadilla, vueltas extremadamente lentas y cansadas, así que como el agua se sentía muy tranquila, me esforcé por nadar lo mejor posible desde el inicio para ganar cualquier metro que fuera posible, en caso de que la corriente aumentara, tener la menor distancia pendiente por recorrer. Afortunádamente este año no fué asi y pude terminar una hora antes de lo que terminé el 2020. Algo que no mencioné y vale la pena es la belleza del lugar en el que nadamos, es un paisaje que incluso desde el agua, mientras nadas se ve increíble, para los espectadores, es aún mejor.

Presa Las Cruces

Al fin estoy fuera del agua, con calma me ayudan a quitarme el wetsuit, ponerme los tenis y comenzar a caminar de regerso al auto, es una transición de más de 1km en terracería, por lo que aprovecho este tramo para ir comiendo, hidratándome, secándome y calmando un poco la respiración. Me esperan aún 145km de bici y aunque me siento mejor que todos los ultras anteriores, si siento el cuello y la espalda cansados y sé que eso hace que la comodidad en la bici sea casi de imposible de lograr en este dia, asi que tengo que estirar y tratar de acomodar y relajar los músculos del tren superior lo mas posible para poder usar las aerobarras y tratar de ir cómodo y solo preocuparme por pedalear.

Siempre hay timepo para la tragadera

Después de esa larga transición y de cambiarme de ropa en el carro, estoy listo para salir, tomo la bici, me monto y comienzo a pedalear. Las sensaciones iniciales son buenas, el cansancio en cuello y hombros el esperado, pero las piernas responden y el ánimo está al máximo. Sé que la distancia que se recorre en este dia es poca y cómoda, asi que lo tomo con calma, me enfoco en mantener el ritmo, tener paciencia y llegar a vetagrande, que es la única subida del dia. Los kilómetros pasan rápidamente, pero la expectativa de llegar al retorno hacen que se sienta mucho mas largo el camino de lo que es.

Masaje de cuello para aguantar la bici

La subida se siente menos pesada de lo que recordaba, asi que pienso que es algo bueno, quiere decir que traigo mas piernas o mejor cabeza para enfrentar el reto, pero no me confío, se que aún faltan 2 dias por enfrentar y cualquier minimo canto de victoria antes de tiempo puede ser dañino.

Comienzo el rápido y divertido regreso a Fresnillo, bajar vetagrande a más de 60km/h hacen que la adrenalina y el aire me hagan despertar y sentir mejor, podría ir mas rápido aún, pero el asfalto irregular no me da la confianza de soltar totalmente los frenos, sin embargo sigo disfrutando el saber que aunque faltan 60km en el dia, el regreso es prácticamente trámite.

Al fin estoy de vuelta en Fresnillo, pocos kilómetros me separan de la primer meta, me siento perfectamente bien y con mucha energía, asi que el trabajo inicial ya está hecho.

Alineación y balanceo. Listo para el dia 2

Cruzo la meta con una sonrisa de oreja a oreja mientras mi crew, la organización y algunos atletas que siguen en el área de recuperación me reciben. Por ahora solo resta ir a comer, descansar y prepararme y mentalizarme para la siguente chinga, de esas que te ponen a pedalear 280 km sin parar.

#VidaUltra

¿Porqué haces lo que haces?

Es una pregunta tan ambigua con tantas respuestas posibles y a la vez con una sola:

-Porque quiero.

Ok ok, entiendo que suena un poco agresivo pero en realidad buscarle un motivo más allá del gusto y la pasión que implica realizar un reto o en mi caso, un estilo de vida asi de intenso, llega un punto en el que ya no tiene explicación clara ni lógica. Cualquier cuento que te quieras contar o cualquier motivación externa que quieras darle es importante, pero me atrevo a decir que no es enteramente legítima.

¿Dedicarlo a alguien más? Si, podemos hacerlo para dedicarlo a alguien, pero al final es una dedicatoria que nosotros, los que hacemos estos retos, elegimos y le damos un valor tan elevado por el nivel de sacrificio, compromiso y muchas veces dolor, que se requiere. Pero te puedo asegurar que si alguien te dice que porque te ama o te aprecia, se va a someter a una auto tortura por ti, tendrías que ser algo sádic@ para aceptarlo. Y es por eso que siempre lo vemos por el lado romántico, ese donde los guerreros morían por amor.

Entonces ¿lo dedicamos porque el que recibe la dedicatoria valora el esfuerzo, o porque no queremos sonar egoistas y decir que lo hacemos por nos llena demostrar lo que somos capaces de lograr?

Bueno, podemos no dedicarlo a nadie en particular, pero si para motivar a otros y demostrar que si yo puedo ellos pueden. Una vez más, me doy cuenta que esa es una frase trillada en la que yo muchas veces he caido. Y no deja de ser lo mismo, ego, ese ego que nos pide demostrar que aunque todos podemos, tu levantas la voz para decir que lo hiciste primero. Pum! Que fuerte y que cierto es.

¿Ser un ejemplo? Ahi no caigo tanto, pero no puedo decir que no lo he dicho alguna vez. Y es que en algún momento me di cuenta que, ¿para que quiero ser un ejemplo de resiliencia o de triunfo deportivo para un hijo que quizás quiere ser filósofo o artesano, o una hija que quiera viajar por el mundo sin lujos ni presiones o dedicarse a estudiar matemáticas? Son tantas las opciones de vida que tienen y que quiero que elijan libremente, que sería muy mal padre si les incitara un solo camino. Así que me limito a solo enseñarles a soñar, a buscar el suyo propio y ayudarles a que lo puedan hacer realidad.

Entonces ¿porqué hago lo que hago? ¿Porqué hacemos lo que hacemos los que hacemos estas pruebas? ¿Porqué la ultradistancia? ¿Que hay detrás de este gusto loco y e innecesario?

Es claro que no puedo generalizar, ni pretendo hacerlo, sin embargo en estos años que llevo en el deporte de ultra resistencia he descubierto que no hay mayor secreto, esa sensación de logro y esos mínimos, pero intensos segundos de éxtasis que dan el culminar una prueba de este nivel, son incomparables y son exclusivamente nuestros. Se que suena muy egoista porque muchas veces ese proceso y esos logros se dan gracias a el apoyo y amor de la familia y amigos que te acompañan, y una vez que pasan esos segundos de adrenanalina y endorfinas embriagantes, si, son lo primero que pasa por tu mente, por tus emociones y el agradecimiento es gigantesco, pero siendo honesto la autorealización y la satisfacción propia del esfuerzo realizado, es suprema.

Y no lo veo mal, me ha tocado estar del otro lado, me ha tocado ser el que apoya, el que espera en la meta, el que acompaña el proceso y el que ve la sensación de logro en alguien que quieres y en ningun he esperado que mi apoyo esté por encima de lo que el esfuerzo significó para esa persona, y creo que nadie sentiría envidia o egoismo por alquien que realmente ame.

Pudiera parecer que a mayores distancias mayor la satisfacción, sin embargo no es asi, no me imagino lo enorme que uno debe sentirse ganando una medalla de 100 metros planos y son menos de 10 segundos.

Lo que si puedo garantizar es que lo que uno festeja, son los cientos o miles de horas que dedicó para llegar a ese momento, y cada quien las vive a su manera. Algunos si entrenaran mil horas y es admirable, pero algunos otros seremos empleados, esposos, padres de familia, hijos o hermanos unas 900 y nos quedarán 100 para preparar lo mejor posible, algunos quizás por el camino que elegimos ni siquiera lleguemos a tener la propiedad de el 10% de nuestra propia vida para hacer lo que realmente nos apasione, y es ahi , es en esa relación donde el ese delirio, esa fascinación del logro culminado, incrementa exponencialmente.

Entonces, todos lo hacemos porque nos arrebata, nos lleva a un lugar desconocido por la mayoría y nos da segundos, si, solo segundos en toda una vida. Donde sabes que no importa lo que pase, no importa quien te vea, sabes para ti, que tu existencia trascendió y aunque solo sea tu ego hablando, eres inmortal.

Vida Ultra

Mike

Dia 3: Valió la pena

El ciclismo es un deporte engañoso, ya que al ser de bajo impacto para el cuerpo, el cansancio que puede generar a nivel muscular puede ser fácilmente subestimado, con un baño de agua fria, un ligero masaje y una buena comida la sensación de recuperación es inmediata y el enfrentar el doble maratón que falta, por momentos no suena tan difícil. A mi particularmente me ha tocado de todo y así como he tenido dobles maratones de la muerte, he tenido otros mas llevaderos, pero éste en particular me inspiraba algo mas que respeto, me daba un pinche miedo que por ratos me generaba micro ataques de pánico solo de pensar en el.

Me ha costado muchos años y un esfuerzo constante el llegar a ser el deportista promedio que hoy soy, quizás al principio me frustraba el ver como otras personas con la 4ta parte del esfuerzo que yo hacía lograba los mismos resultados y con solo un poco más de constancia me terminaban dejando atrás, no sabía si era la genética, algún tema físico, psicológico o simplemente como me lo habían dicho siempre, no había nacido para ser deportista, afortunadamente encontré este mundo en el que sigo siendo malón, pero a pesar de que parece lo contrario, lo disfruto mucho más y he llegado a tener dias buenos con resultados no tan de la chingada, ahora realmente deseaba que este dia que faltaba por competir, fuera uno de esos dias buenos.

Había estado estudiando la altimetría unos dias antes de comenzar y la verdad no sabía que esperar, es cierto que los números y las gráficas no mienten, pero ya me han tocado otras rutas en las que me preparo para lo peor y a la mera hora no suelo pasarla tan mal, y he tenido otras donde todo lo contrario y siempre se me termina el gansito antes de tiempo y termino sufriendo. En este caso, en papel, no se veía taaaan dificil, pero como sabía que el dia 2 de la bici comenzaba justo en la ruta donde ibamos a correr el dia 3 presté atención a los primeros 40 kilómetros, y para mi sorpresa, esa ruta que era rápida y divertida en bici, no parecía que fuera a ser nada amigable corriendo, prácticamente no existía ni un solo tramo plano, o eran subidas largas de baja pendiente, o eran alguas cortas que se veian rompepiernas, y pues los que corremos sabemos que hay bajadas que si son demasiado empinadas dejan de ser agradables y también había bastantes de esas.

Así que después de una buena recuperación, comer bien y un buen masaje de mi masajista personal (mi mamá) traté de dormirme lo mas temprano posible para darle chance al cuerpo y a las piernas de amanecer lo mejor posible. Creo que si dormí de corrido, pero cuando desperté para revisar la hora, fué justo cuando sonó el despertador, la noche se me había hecho demasiado corta y no quedaba mas que esperar un dia bastante largo.

Listos para la última etapa

Salimos con menos stress ese dia, todavía todos un poco cansados nos subimos al carro rumbo a la zona de arranque, llegamos y al parecer ya todos los competidores estaban ahi, faltaban 15 min para el arranque y hubo todavía un ligero retraso, asi que tocó esperar como media hora para el disparo de salida, una espera que se me hacia eterna, no porque precisamente quisiera ya correr, pero tampoco quería seguir con esa ansia, ya sabía que me tocaba una buena chinga, y entre mas pronto comenzara mas pronto terminaría.

Nótese el grito cuando comenzo la cuenta regresiva

Por fin comenzó la cuenta regresiva, lo malo de ésta es que no hay «choque» que te haga entrar en el mood, es decir, en la natación que también me genera stress, al menos cuando entras al agúa, esa sensación hace que tu mente cambie de chip y te ponga en modo de competencia, aqui no hay eso, una vez que comienza la carrera, solo comienzas a correr a un ritmo tan guango y con una mezcla de sueño, cansancio, euforia y hambre (en mi caso) que no sabes ni que sentir, solo te dejas llevar lo mejor que puedes pero nunca sabes si lo mejor es suficiente.

Siempre me pasa que empiezo demasiado «rápido», en realidad trato de no hacerlo, voy al ritmo mas cómodo que tengo, pero a excepción de Jorge que después de 2 km de trote se arrancó como Kipchoge, me quedé durante varios kilómetros en el primer grupo, siempre me pasa y tarde o temprano termino tronándome antes de tiempo y quiero evitarlo, así que bajo ligeramente el ritmo para despegarme y ellos se puedan ir, pero vuelvo a alcanzarlos y aunque no me termina de gustar la idea, me siento bien y me quedo ahi varios kilómetros mas hasta que ellos aprietan y yo me aferro a mi ritmo para no cagarla.

El amanecer tardó mas de lo que esperaba, sentía que llevaba horas corriendo y el sol nomás no salía con todo, no sé precisamente porque quería que fuera de día si al final de cuentas lo que tarde o temprano iba a terminar evitando era el sol y el calor, pero no se si nuevamente era por tener esa «prisa» de que el dia pasara rápido y poder evitar el sufrimiento si era posible.

Poco a poco empezaba a clarear y la vista se fué poniendo mas chula, las montañas a mi lado derecho eran un bello distractor que una vez mas se adornaba con las nubes esponjosas que siempre aparecen en esa zona, trato de no ver el reloj y como en otras ocasiones, no me quiero fijar en tiempo ni en distancia al menos hasta llegar al retorno, pero no puedo evitarlo, fué todo lo contrario, me la pasaba viendo el reloj cada 5 min y hoy creo que eso fué algo de lo que me afectó ese dia, realmente no me podía conectar con mis sensaciones, o al menos me desconcentraba a cada rato y éste al ser un dia tan mental estaba desperdiciando energía valiosa. Mi primer objetivo era llegar a la marca de los 42K, la cuál estaba alrededor de mi kilómetro 35, con eso me estaría dando una idea de cuanto tiempo me faltaría para llegar al retorno y el tiempo para el primer maratón, generalmente mi objetivo es hacer los 60K en máximo 6 horas, de esa manera tener 6 horas para los 24 restantes lo hace un mero trámite y hasta caminando salen, pero tomando en cuenta la altimetría este año me dí el tiempo de 50K en las 6 horas, de esa manera los correría mas tranquilo y aún así con un buen colchón para el resto. Cuando llegué al retorno me di cuenta que veníamos bastantes muy juntos, lo cuál no sabía si era bueno o malo, pero al menos estábamos casi todos en un tramo de 3 kilómetros esparcidos, aquí es justo después del primer maratón, donde se empieza a poner cabrón y donde las cosas empiezan a cambiar, llegué al 42 sintiéndome todavía bastante bien y con energía hasta para bromear, veía el reloj y tenía muy buen tiempo de sobra para llegar al km 50 en el objetivo que me había puesto y parecía que el día iba a ser bueno y sin complicaciones.

No hay foto que le haga justicia a la vista en la vida real
Father & son

Si llegué al km 50 notando que ya las piernas me empezaban a pesar y mi zancada se recortaba, es una sensación que conozco, pero generalmente no me ocurre hasta después de correr 60K, lo cual no era un buen indicador tomando en cuenta que todavía faltaba bastante y venía un tramo con unas subidas perras, muy perras. Mi crew venía con todo el ánimo, poniendo buenas rolas, se turnaban para bajar a correr conmigo y aunque esto siempre me genera mucho conflicto mental decidí dejarlos que ellos solos se decidieran y organizaran y traté de no influir en su logística.

Desde que arranqué, el estómago me había estado molestando, no tenía una sensación clara de que era lo que tenía, simplemente lo sentía raro y aunque no tenía ganas de ir al baño ni de vomitar ni nada, simplemente ya me estaba desesperando y eso estaba jugando tambien con mi cabeza. Hubo un momento en el que de plano ya me desesperó y decidí hacer una parada técnica, era la primera vez en la vida que tenía que «dejar ir» lo que me molestaba en plena carrera y vaya que es incómodo, pero definitivamente me ayudó al menos a tener una molestia y un pedo mental menos rondando mi cabeza.

Ultra couple en acción

Sabía que me esperaba una subida interminable, así que no dejaba de preguntar a mi crew por la altimetría y calcular en que punto íbamos, sabía que eran casi 10K en ascenso y que una vez pasando eso todo sería mas «fácil» así que ese era mi objetivo, coronar ese puerto y ya después dejarme ir como gorda en tobogán, apreté y apreté hasta llegar al anhelado punto, que era por el km 70, ya después de eso ya «solo» faltaban 14, no era nada… si como no.

Cuando empecé a descender me comenzaron a doler los muslos, las nalgas y el pecho, si el pecho, como nunca me había pasado, era un dolor muscular de cansancio y de tanto zangoloteo que no había experimentado antes, si me dejaba ir las piernas no respondían y se me iban como muñeco de trapo y sentía que en una de esas podía apoyar mal y lastimarme o caerme, y si controlaba el descenso venía este dolor que eran como agujas, no era otra cosa que las roturas de las fibras musculares, algo normal, pero que se sentía de la chingada, no me gusta tomar analgésicos ni medicamentos en general, pero si en ese momento hubiera tenido a la mano yo creo que me hubiera metido de todo, hasta terminar como en Requiém por un sueño.

Esos 15 K se me hicieron realmente eternos, veía Fresnillo a la distancia y por mas que avanzaba no lograba llegar, además de todo, la lluvia amenazaba con dejarse venir, el cielo estaba ya totalmente nublado y cada vez mas gris, para como me sentía, no sabía si la lluvia me ayudaría o me jodería mas, así que ya me urgía llegar para no investigarlo. Por fin llegamos al punto donde arrancamos, lo cuál indicaba que estábamos como a 7 kilómetros de la meta, ya no era nada, pero a la vez todavía sentía que faltaba una eternidad. Fué en ese tramo donde varios me alcanzaron y me dejaron atrás, trataba de irme con ellos a su ritmo pero simplemente las piernas ya no me daban, intentaba intercalar caminata con trote, pero ya tampoco era opción, cada que me detenía y volvía a arrancar las piernas me dolían aún mas y era mas fácil aguantar el dolor una vez que llevaba un par de minutos «corriendo», pero mi ritmo era realmente patético, no era caminar, no era correr, nomás avanzaba pero no se como se podría llamar a eso.

6 ultras y me sigue acompañando

Por fin entramos a Frensillo, 4k me separaban de la meta, me quedaba casi hora y media para llegar en tiempo, pero ya no podía confiarme, podía tener tiempo de sobra o podía no lograrlo, no me iba a permitir no terminar después de tal tortura pero para mi sorpresa, había mas subidas, ni siquiera sabia que existían, solamente las había pasado en carro o en bici y pues así ni te das cuenta que existen, pero cuando ya estás destrozado por fuera y por dentro se sienten como montañas.

El cielo estaba cada vez mas negro y ya no faltaba mucho para que comenzara a llover, sabía que la cuesta que veía al frente era la última, así que comencé a darlo todo para poder correr y llegar ya a la meta, las gotas comenzaban a caer y fué justo en ese momento donde comencé a pensar en mis hijos, que ya me esperaban en la meta y mi objetivo era que todos cruzáramos caminando, al ritmo de Killian, el más pequeño, había imaginado tantas veces ese momento y no lo iba a arruinar por mi debilidad, así que con un verdadero dolor que no conocía que podía sentir comencé a correr y a subir esa cuesta, iba cegado, no podía ya detenerme porque sabía que si lo hacía no podría volver a correr, mis hermanos ya se habían adelantado a la meta y venía Anahi a mi lado y mis papas atrás de mi, ahora me decían que le bajara, al parecer ya no me veía bien y pues faltaban todavía un par de kilómetros y les preocupaba que me tronara antes de tiempo.

Por fin terminó la cuesta, ya solo 1 km me separaba de la meta, pero fué justo ese momento donde la tormenta se dejó venir con todo, esa recta en la que un dia antes se veía la meta a lo lejos ahora no se veía nada, sabia que estaba ahi pero la lluvia hacia que todo se sintiera mas lejano y el tiempo pasara en cámara lenta, recuerdo ese tramo con mucho ruido y a la vez mucho coraje de saber que me tardé demasiado y que mis hijos ya no podrían cruzar la meta conmigo con esa lluvia tan fuerte, no pasó ni un minuto y se comenzó a formar un rio en la avenida en la que iba corriendo, traía una ampolla desde kilómetros atrás y recuerdo que en ese momento fué en el único momento en el que me dolío…la lluvia, mis hijos, el dolor, el tiempo, todo se empezó a juntar en mi cabeza, ya no podía, en serio ya no podía, nunca me había sentido así, estaba realmente colapsando y apenas alcanzaba a ver la meta, aún faltaban algunos cientos de metros y mi cuerpo ya estaba por apagarse, eso no me podía estar pasando, no tan cerca…

Veía 2 dinosaurios, jajaja, si, mis hermanos esperándome en la meta con los disfraces, estaba tan madreado que no me causaba gracia, pero eso significaba que ya no faltaba nada, ya estaba ahi, solo tenía que resistir un minuto mas, quizás menos, pero definitivamente fué el minuto mas largo de mi vida. Discutía con Anahi sobre los niños, la lluvia, el cruzar la meta, al punto en el que la desesperé y empezó a gritar a mis suegros que le dieran a Killian, no ibamos a cruzar como lo imaginé, pero al menos si ibamos a cruzar todos.

Como pude cargué a Killian y le dí la mano a mi hija, siendo honesto no se si recuerdo el cruzar la meta o es un recuerdo creado por el video que vi despúes, pero si recuerdo que mis piernas ya no aguantaban, apenas crucé mi cuerpo ya no pudo sostenerme más, los siguientes minutos son recuerdos muy borrosos, así como esos que tienes en la peor borrachera de tu vida, así los recuerdo yo, mucho ruido, gente preguntándome si estaba bien, un segundo estaba tirado en el piso y al siguiente sentado en una silla sintiéndome hecho pedazos, no se cuanto tiempo pasé, ni a donde me fuí, pero les puedo asegurar que mi cerebro, ahi no estaba.

Se logró

Me sentía «bien», es decir, no tenía fuerza ni energía en ese instante para demostrarlo, pero estaba satisfecho de haberlo logrado, conforme volvía en mi, recuerdo gente que no conocía queriendo darme refresco y comida como para reanimarme, no me entraba ni tenía fuerza o ganas para rechazarlo, estaba inerte, era un momento que quería disfrutar pero en mi viaje notaba todo el caos que se estaba viviendo, los cientos de personas que había de pronto ya estaban todos metidos en un par de carpas de 3×6 tratando de esconderse de la lluvia, la avenida ya era un rio y todos, atletas, crews y organizadores estaban con los pies empapados, yo seguía viajando, pero poco a poco regresaba.

Lo primero que recuerdo cuando reaccioné fue tener a Fabianna, mi hija, a mi lado mirándome fijamente, parecía espantada de verme en ese estado, pero a la vez asomaba una ligera sonrisa, no pude mas que abrazarla y soltarme a llorar como pocas veces he llorado en la vida, no sé si hago lo correcto ni estoy seguro de estar dando el ejemplo de la manera apropiada, pero todo lo que hago es para ellos y el tenerla a mi lado en ese preciso instante me hacía sentir que todo valía la pena. Esto era mas que una simple carrera, era una reafirmación más de que a la vida hay que exprimirle todo, toda la energía del cuerpo, toda la determinación de la mente, todo el miedo, el dolor y las lágrimas, solo tenemos una vida, un cuerpo y una oportunidad para acabártelo haciendo cosas chingonas, y en ese momento sabía que había logrado ir un poco más allá de mis límites una vez más.

Esto hace que todo valga la pena

Y así una vez más, se logró el objetivo.

Con este son 5.

Vida Ultra

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-Durante 5 años he contado con el apoyo y compañía de mi familia para poder continuar con este estilo de vida y en mi persecución por muchos sueños mucho mas grandes que hay en la lista.

Carlos, Gaby, los amo más de lo que puedan imaginarse, son mucho más que mis hermanos, son parte de mi.

A mis padres, sin ustedes y ese ejemplo de vida que siempre me han dado definitivamente no tendría la dedicación y perseverancia para poder enfrentar la vida y retos como éste, gracias por darme tanto que no se si algún dia encontraré la manera de devolverles al menos un poco.

Anahi, una vez más estuviste ahi para mi y creo que nunca encontraré la manera de transmitirte el agradecimiento y el amor que tengo por ti. No importa que tan lejos decida ir en cada locura, siempre sigues corriendo a mi lado.

Fabianna, Killian, todo lo que hago siempre es pensando en ustedes.

Algún dia me voy a detener, será el dia que deje de respirar. ¡Vamos por mas aventuras!

ULTRAMX515 Dia 1: esto apenas comienza

Pues ya estaba aquí y todo habia comenzado, lo primero que pasó por mi mente al meterme al agua fué que no sentí ningún choque térmico como regularmente ocurría, el agua podía considerarse apenas fria. En esta carrera nunca he tenido problemas de hipotermia ni me ha afectado, sin embargo siempre suele sentirse una baja temperatura, y ahora, después de casi terminar la 1er vuelta tenía la certeza de que en esta ocasión no habría problemas para nadie por este factor, efectivamente así fue.

Mi plan fué salir cada 4 vueltas, es decir, solamente saldría 2 veces a comer e hidratarme, la 1a vez la sentí relativamente rápido y aunque no tenía hambre ni sed, cumplí con el plan para no comenzar a alterar la estrategia, para cuando estaba por la 7a vuelta, una antes de salir, ya empezaba a tener hambre, así que sabía que esta siguiente salida era clave y tenía que salir y alimentarme bien para no tener problemas más adelante. La etapa de la natación pasó sin ninguna relevancia, era simplemente tema de nadar, mantenerse constante y disfrutar, incluso en las últimas vueltas, ya teniendo el sol sobre nosotros, sentía que el neopreno se calentaba y me empezó a dar mucho calor,

Por fin salí del agua, fuí a transición y para mi sorpresa, aunque todavía había bicis, si eran menos de las que esperaba, no había salido tan mal en tiempo, me dijeron que la mayoría traíamos un nivel bastante promedio y parejo y a excepción de los punteros que ya llevaban mas de una hora en la bicicleta, los que no tenemos branquias ni escamas salimos bastante parejos, pero aún así, fuí de los últimos del grupo.

La transición fué rápida, tardé mas secándome para poder cambiarme de ropa que en lo demás, tan pronto como pude tomé mi bici y salí con el objetivo de recuperar al menos una posición, me sentía fuerte y sabía que en este dia es una bici muy rápida y relativamente sencilla, así que si me iba a arriesgar hoy era el dia. La emoción pasó muy pronto, todavía no llevaba ni 10K cuando mi tubular trasero explotó, literal.

Me dió un poco de coraje, pero traté de tomarlo con calma, por la forma en la que tronó era seguro que la pinchadura era muy grande y no había forma de que se fuera a sellar solo con el líquido que traía, asi que directamente procedimos al cambio de rueda, mi primer error fué no prestarle atención a las ruedas de refacción que traía y venían desinfladas, lo que debió ser un cambio rápido nos tomó poco mas de 5 minutos, incluso creo que alguien me pasó en ese momento, ni hablar, había que subirse y seguirle dando.

Realmente no recuerdo mucho de la ruta ese dia, quería simplemente llegar al retorno lo mas pronto posible, así que estaba enfocado en eso y me la llevé rápido y sin paradas adicionales ni complicaciones, cuando me di cuenta ya estaba casi coronando la bufa, y aunque si me di cuenta que muchos, los mejores nadadores, ya iban de regreso cuando yo apenas iba subiendo aún así iba con ganas de hacer chillar las piernas. Había pasado por demasiadas cosas este año para poder estár aqui y venía a divertirme, disfrutarlo y convertir cualquier coraje que pudiera tener en watts.

Mi crew venía super animado, poniendo buenas rolas en la subida y echando cotorreo, yo como me sentía super fresco sentí que subí bastante rápido y sin sufrir, o al menos era un sufrimiento «rico».

Mi hermano es el único que ha sido mi crew en los 6 Ultras en los que he participado

El regreso de igual manera fué rápido y sin complicaciones, nutrición, hidratación y todo como estaba planeado, no recuerdo haber pasado a nadie, y para ese momento creo que ya me valía madres el lugar, el chip había cambiado, estaba ahi, haciendo lo que mas me gusta, rodeado de toda mi familia y conviviendo con la comunidad mas chingona de atletas que puedo conocer, uno nunca sabe si esto se puede repetir, así que preferí enfocarme en eso positivo y de paso, hacer un Ultra.

OHANA

Llegamos a Fresnillo, lo rodeamos para llegar a la recta final, a lo lejos pude ver la meta, va a sonar romántico y ridículo, pero sentí «chido», no se como explicarlo, pero no se sentía como cuando llegas a alguna meta X de una carrera, me sentía en paz, como hace mucho, muchísimo no me sentía, y eso lo vale todo.

Casual disfrutando la estirada

Tuve tiempo de convivir con los demás atletas, tomar un masaje de recuperación y regresar con calma al hotel para cenar y preparar todo para el dia siguiente, creo que tanto para mi familia como para mi habia sido un día muy relajado y a la vez sabíamos que esta tranqulidad había terminado y ahora si , por más relax que quisiera irme y mas zen que pudiera estar, los dos dias siguientes me esperaban tremendas putizas que aunque las disfruto mucho y ya las conozco, no dejan de imponerme bastante respeto.

Tocaba descansar, porque el ultra estaba por comenzar.

#VidaUltra