UltraMX515 DIA 3

Disculpen si me pongo algo filosófico, pero hacer este resumen me lleva inevitablemente a muchos lugares en mi mente y muchas reflexiones que no están relacionados únicamente con los 84 Km. que tocan correr en este 3er y último dia de competencia. Un dia en el que desde el más novato hasta el mas experimentado, en algún momento llega a su límite físico y se conecta no solamente con su mente, sino con ese lado místico espiritual que lo hace seguir adelante. Conquistarse a si mismo.

Creo que en cada reseña repito todo ésto, pero nunca he sentido ni visto algo diferente en otros atletas. Todos tenemos niveles, ritmos y motivaciones diferentes, algunos tardamos más que otros en terminar y eso nos mantiene mas tiempo en ese estado de abstracción que nos hace continuar a pesar del dolor y del cansancio, pero todos, innegablemente, pasamos por ahi, por ese instante, ese segundo en el que nuestro cuerpo comienza a gritarnos que paremos y damos la transición hacia esa motivación espiritual que mantiene las piernas en movimiento.

Esta ocasión no fué tan diferente, todo comenzó como cada año, como esperaba.

Despues de una noche que se sintió extremadamente corta y en la que el cuerpo ya no logra recuperase, sonó el despertador anunciando que se acercaba una putiza de esas que solamente un puñado de personas en el mundo y en la historia enfrentamos por gusto, unos peor que otros, unos que ya sabemos lo que nos espera y por alguna extraña y muy enferma razón decidimos repetirlo, incluso le agarramos cariño al dolor, masoquismo puro.

Es un dia en el que la preparación ya es muy rápida, ya no hay wetsuit, ya no hay miedo a la hipotermia, ya no hay bicicleta ni riesgo de una falla mecánica, accidente o perderse en la ruta, solamente toca levantarse, vestirse, agarrar los tenis (huaraches en mi caso), desayunar lo que tengas planeado y salir a darle.

En el carro, para la mayoría ya está practicamente todo listo, a lo mucho queda reabastecer agua y hielos al por mayor para evitar que estos se terminen y dirigirse a la linea de salida, que es la misma del dia anterior. Cuando llegamos, el ambiente se sentía muy positivo, mucha buena vibra gracias a los crews que como es normal, ya se conocen, ya hay una gran relación de amistad y camaradería entre muchos de ellos, y los atletas ni se diga, las bromas, las porras y la amistad ya cuajaron. Lo que siempre empieza como un simple término y una simple idea, se materializa, la Ohana ya existe.

Con sueño pero se llegó

Anuncian los 5 minutos que faltan para salir, los nervios aparecen, no importan cuantas veces lo hagas, siempre aparecen. Y es que no importa cuando leas esto, no importa cuantas veces lo hagas, no importa que tan bueno seas y no importa que tanto te guste…correr 84 Km. es un chingo! Puedes haberle agarrado cariño y amar correr, pero no deja de ser una distancia en la que pueden pasar infinidad de cosas, especialmente porque es una distancia que rara vez se corre en asfalto, suelen venir muchos corredores de montaña que han corrido 100 kilómetros, 100 millas o más y la distancia no les asusta, pero el hacerlo en el semidesierto Zacatecano, con un sol que sin ser tan caliente y sin darte cuenta te achicharra y sobre una cama de asfalto caliente que te machaca los pies, las rodillas y hasta el alma conforme la distancia pasa, no es nada parecido a la montaña, sus árboles, sombras y terreno variado.

Trato de «prepararme» si es que eso es posible, calentar, estirar, respirar, mentalizarme, rezar, llorar en silencio. Creo que hacemos de todo un poco, cada quien su ritual, cada quien su estrategia, pero entre bromas y deseos de buena suerte, todos libramos nuestra batalla interna cuando el cronómetro marca 1 minuto para el arranque. Sea lo que sea que haga falta, ya no hay marcha atrás, arrancas con lo que traes, confias en que es suficiente y simplemente te esfuerzas por dar lo mejor de ti.

Arrancamos, entre gritos, porras y luces, que en solo cuestión de segundos se vuelven oscuridad y un silencio que solamente se rompe con el sonido de los trotes de cada uno de nosotros. Los ritmos son tan diferentes que antes del 1er kilometro la linea de atletas ya es larga y muchos comenzamos a estar en contacto con nuestra propia mente y soledad. Es un momento que disfruto mucho, porque algunos te pasan, tu pasas a otros, hay porras, ánimos y buenas vibras, pero en general hay mucho silencio, no hacen falta las palabras para conectar.

Después de atravesar la comunidad de plateros, llegamos a la carretera que nos llevará a la salada y al retorno en el km 42, una ruta en la que durante casi 70 km, prácticamente no veremos más gente que nosotros mismos, ya sea delante de nosotros, rebasándo o de regreso. La noche suele ser mi momento favorito ya que en primera no sabes exactamente donde estás, como no me gusta ver mi reloj durante el primer maratón, no se cuánto llevo ni que ritmo traigo, todo son sensaciones, respiración y el mismo sonido de los pasos, los crews siguen somnolientos y no suelen interactuar mucho, solamente lo necesario para alimentar e hidratar. Incluso hubo un momento que quedé en medio de un grupo de un atleta con su crew que venían platicando, y decidí bajar el paso para poder quedarme solo otro rato y seguir disfrutando del silencio, que suele romperse apenas llega el amanecer.

Amaneciendo

¿Que te digo del amanecer durante el doble maratón? La vista nunca decepciona, los colores que se pueden ver si te das la oportunidad, son hipnotizantes, la brisa fria de la mañana se hace presente y rápidamente la energía comienza a cambiar. Antes de despertar y darme cuenta de lo que estoy haciendo le pido a mi crew que ponga una buena «música para el amanecer» y mi hermano se rifa con una buena rola, que ya no recuerdo cuál era, pero que sé que hacia un match perfecto con el momento, la vista y el mood. Ahora si, estaba listo para enfrentar lo que se me pusiera enfrente, esos 15-20 km aproximadamente que había pasado en meditacion y contemplación habian sido de a gratis, y en cualquier momento nos llegaba la cuenta.

Inception

Contrario al año anterior en el que me sentía muy mal desde el inicio, aqui puedo decir que me sentía a gusto, eso me tranquilizaba, mantenía un ritmo constante y no podía ser tan malo ya que durante todo el trayecto nos alcanzábamos y rebasábamos los mismos una y otra vez, por lo que el grupo se sentía bastante compacto y todos se veían pasarla bien.

Comienza lo bueno

Llegamos a la salada, la comunidad que anuncia que estamos a 7 km del retorno, casi siempre cuando atravieso por ahi el puntero suele ya venir de regreso, cosa que no sucedió esta vez, pasaron todavía un par de kilometros antes de ver a Dayber, quien lideró y ganó la carrera, lo cual me motivó mucho para saber que mi tiempo no era tan malo y que me mantenía en el centro con la mayoría de los atletas, esto minimizaba el riesgo de cansarme antes de tiempo y poder tener un maratón de regreso holgado para llevármela tranquila sin miedo de no terminar o de hacer una llegada dramática como la del año pasado.

Debo decir que los últimos kilómetros antes del retorno se me hicieron eternos y comence a desesperarme un poco, saber que estás tan cerca y sentirme tan bien por un momento hizo que viera el retorno como se alejaba de mi confome me acercaba, si, así como en las películas, sabía que solo era mi mente jugando, pero solo tenía que aguantar un poco más, porque al retornar tocaba hacer una parada para comer, mojarme y revisar una ampolla que aunque no dolía, no habia dejado de crecer en los últimos 5km y seguramente habría que reventar.

Solo falta un maratón

Así fué, paré a comer un sandwich, el cual ya no me entraba, después de 3 dias se vuelve mas dificil masticar y tragar en movimiento, con la boca seca de tantos geles y polvos; comer corriendo casi me ahoga durante la ida, asi que decidí darme esos 5 minutos para resetearme y correr lo mejor posible lo que faltaba, al fin que ya solo era un maratón.

Una vez más, ese regreso a la salada se me hizo bastante largo, tuve que luchar muy fuerte con mi mente y mis demonios para salir de ese agujero negro al que yo estaba caminando, de nada sirve desesperarse y luchar contra el reloj cuando tienes mucho tiempo de sobra es absurdo, así que me calmé a mi mismo a la de a huevo y me enfoqué en disfrutar, solo disfrutar. De algo tienen que servir todos estos años de experiencia ¿no?

Atravesando la salada, la ampolla ya había llegado a un nivel que no solo era grotesco verla, ya pesaba, no exagero cuando digo que era del tamaño de una mandarina, habia que tronarla y pues eso solo dejaba dos opciones, esperar que se drenara fácil y rápido para poder seguir corriendo con huaraches, o que se repitiera la historia del año pasado y tener que hacer una operacíón sangrienta al tronarla y tener que cambiar a usar tenis. Al menos en esta ocasión iba preparado.

Intenté perforarla con una aguja, drenaba, pero apenas uno metros adelante notaba como se cerraba nuevamente. Paré una vez más, la perforé varias veces, pero la historia fue la misma, 1km después ya había dejado de drenar, y ahora como se encontraba medio vacia, el movimiento de la misma al correr era aún mas molesto. Tocaba meter tijera y esperar que secara rápido para que dejara de molestar, ya me ha pasado asi que sé puedo seguir así… pero no, en esta ocasión era tan grande que al tratar de correr después de cortar y exprimir, la piel que quedó suelta era demasiada y a los pocos metros se desprendío del pie, dejando la herida expuesta y un ardor terrible. Llegó la hora de poner los tenis.

Adios huaraches

Sabía que al final del dia despegar la tela de la calceta de la piel iba a ser una operación extremadamente dolorosa, pero en este momento, esa tela se iba a converitr en mi piel y gracias a eso iba a poder correr, y así fué, tal cual. Solo unos cuantos pasos bastaron para acostumbrarme que mi cuerpo tolerara el dolor y comenzar a correr a un mejor ritmo.

Menos de 30km me separaban de la meta, me sentía formidable y el tiempo que quedaba disponible se veía mucho mas que suficiente para llegar con calma, mi estrategia era llegar a Plateros, a unos 5-6 km de la meta lo mejor posible, y ya viendo el tiempo que me quedara disponible ahi, ver que tanto podia relajarme y con que calma podia terminar.

Actitud al 100

Afortunádamente todo ese trayecto, pasó con cero complicaciones, mi crew me apoyó me ayudó y me paceo perfectamente bien, al punto de llegar a Plateros con casi 2 horas de sobra, podía terminar caminando si quería, y aunque no iba a llegar a ese nivel de valemadrismo, definitivamente iba a disfrutar esos últimos kilómetros y correrlos con calma. Especialmente porque al entrar a la ciudad hay 3 subidas terroríficas que es brutal correrlas, así que me decidí subirlas caminando, siempre las tengo que correr con la presión de no terminar, sufriendo, llorando, mentando madres; quería cambiar eso, quería darle una nueva energía y vibra a ese tramo de la ruta y así lo hice.

Mi hermano me acompañó durante las primeras 2, veía que todo mi crew en esta ocasión la estaba pasando bastante bien, relajados e incluso con energia de sobra para correr, asi que se turnaban para correr conmigo por gusto, más que por cansancio.

Al fin terminó el trayecto de la ciclopista, llegamos a Fresnillo, la recta final. Fue justo en ese momento donde Karlo me alcanzó, a solo 1 km de la meta y me dió un gusto enorme, fué de los atletas con los que mas contacto tuve durante todo el periodo de preparación, durante los dias de la carrera y sabía el esfuerzo y nervios que esta carrera había representado para él, asi que verlo y saber que lo había logrado es una de esas satisfaciones que el ultraMX te regala.

Último kilómetro, decido relajarme, camino, troto, corro, bromeo, lo disfruto. Mis hermanos se arrancan y se van a la meta y me quedó con Anahi que me acompaña estos últimos metros, me siento tan bien, que no puedo creerlo, creo que nunca había llegado con tanta paz a la meta.

Por fin llegamos a la última vuelta, solo unos cuantos metros me separan de la meta y veo al staff anunciando mi llegada por el radio, les pido el radio para anunciarme a mi mismo «Ya llegué cabrones! Quiero una chela!» grito por el radio. Me responden pero no logro entender la respuesta, porque ya escucho la música de la meta, solo unos 100 metros me separan.

Entro a la plaza y veo el arco, por fin lo logré! y no me refiero a terminar el dia, ni la carrera. Sé que estoy realizado porque despues de 8 intentos, 7 metas logradas, y 6 UltraMX, logré disfrutar la carrera de principio a fin, con una mente perfectamente balanceada entre rojo y azul, con un cuerpo adaptado a la distancia, con una energía equilibrada entre fuerza, coraje y poder.

Ese instante…

Muchas cosas en mi vida aún tienen que equilibrarse, muchos problemas aún requieren solución. Pero sé que a partir de este momento, las cosas para mi solamente comenzarán a mejorar. Ahora se que puedo sacar lo mejor de mi en los momentos mas complicados y vaya que esa lección de vida me costó mucho entenderla.

Gracias por leerme.

Mike

Vida Ultra


Soy tremendamente afortunado. 8 ultras consecutivos y mi crew siempre ha seguido a mi lado. Juro que cada año les doy la opción de ya no aventarse esta friega, y ellos siguen formando parte de mi historia. Sé que algún dia ya no será posible, asi que por eso atesoro cada momento en que este equipo sigue junto.

Anahi, gracias por siempre estar, en las buenas, en las malas, en todas. Te amo

Gaby, tienes la paciencia y el corazón que mantiene el equilibrio en todo momento. Mil gracias por ser tú!

Charlie, el que nunca se raja, mantiene el control y siempre aguanta vara. Gracias por seguir!

A mis padres, que desde casa siempre apoyan y están al pendiente, a mis suegros, por hacer el trabajo más dificil, cuidar a mis monstruos, que son peores que un triple ultraman non stop.

A todo el Staff de Tristore, Xpertbike, Panal Collective, Triada y por supuesto al UltraMX, su organización, staff, a Van Sanchez y su familia. Gracias por darme la oportunidad año con año de alinear mis chakras con 515 km de sabrosura.

A todos los que me siguen, a los que no, a los que me leen y a todos los amigos que he ganado gracias a este deporte y que viven la Vida Ultra. Gracias!

UltraMX515 DIA 2

Terminar bien, disfrutarlo, únicamente terminarlo, vivir la experiencia, terminar en top 10, top 5, top 3, ganar… son tantos los pensamientos, tantas las variables y los objetivos de todos los que nos encontramos en la línea de arranque que es prácticamente imposible saber lo que va a resultar 280 kilómetros después.

Ya son varios años los que he vivido en esta distancia, y todos los años, sin excepción, hay sorpresas inesperadas, el que crees que solo iba a terminar el dia y la carrera, se encuentra peleando con los punteros, el que tu consideras favorito para ganar o dominar la etapa, termina muy atrás o incluso abandonando, cuando tu mismo crees que te va a ir bien, terminas en modo supervivencia y así, interminables, inexplicables, impredecibles son los resultados.

Y hablo de resultados en el dia 2, porque aunque aún faltan muchos, muchísimos kilómetros por recorrer y en los que todo puede cambiar, si algo es cierto es que un error en el dia 1 corres el riesgo de pagarlo en el dia 3, pero un error en el dia 2 no hay forma de que no tenga consecuencias, de alguna manera u otra te va a afectar, o beneficiar en dado caso de que te apegues a tu estrategia y sensaciones. Así que este dia, para mi, es muy importante, se debe mantener mucha cabeza, mucha paciencia y sobre todo, mucha energía positiva para lidiar con los los demonios que aparecen constantemente sobre tu hombro, mientras pedaleas sin parar, mientras haces cálculos con velocidades, tiempos y un destino que no importa si es la primera o sexta vez que lo enfrentas, La Bufa.

Listo para arrancar

Para mi comenzó como siempre, con mis 20 minutos de fama. El arranque del dia 2 es controlado, esto quiere decir que arrancamos los primeros 10 kilometros aproximadamente siguiendo al vehiculo guia que nos lleva a la carretera a Jerez, y aunque siempre trato o siento que voy muy tranquilo, no sé porqué siempre esos primeros kilómetros suelo ir en la punta, así que aunque sé que no es real, suelo utilizar ese tiempo para motivarme a mi mismo, para conectar con mi cuerpo, para dejar atrás el letargo y recordar que vas a recorrer una distancia que muchos ciclistas experimentados nunca recorren en su vida.

Calentando motores

Esta carretera a lo largo de estos años me ha recibido de diferentes maneras, desde mañanas que rápidamente se vuelven calurosas, algunas con un viento en contra que no dejan aprovechar las bajadas e incluso con lluvia y neblina que no te permite ver mas allá de unos cuantos metros. Sabiendo esto, me mentalizo para esperar lo que sea que se me ponga enfrente y tomarlo con la mejor actitud.

Apenas termina el arranque controlado y comienzo a ser dejado atrás por los demás ciclistas, casi siempre hay 2 o 3 locos intensos que arrancan como si fueran por 40km solamente, a esos jamás intento perseguirlos, al contrario, espero perderlos de vista lo antes posible para evitar la tentación de ir a su ritmo, porque sé que podría mantenerlo durante bastantes kilómetros, pero no los suficientes para terminar el dia con ellos.

Pocos minutos después empiezan a pasar el resto de los atletas, y es ahi donde busco enfocarme en mi ritmo, en mis sensaciones y mantenerme dentro de un grupo en el que nos vayamos motivando y hacer mas ameno el dia, al menos mientras nos mantenemos a la vista unos de otros.

La crew chief

Estos primeros kilómetros son muy engañosos, son una serie continua de cuestas que busco aprovechar, sin desgastar las piernas en las subidas y sacando mayor provecho a las bajadas, todo mientras atraviesas paisajes impresionantes, un amanecer que suele pintar el cielo de diferentes tonalidades rojizas mientras las tipicas nubes zacatecanas comienzan a aparecer, montañas, presas, cactáceas y llanos arbolados cambian el escenario cada 5 minutos, asi que si se trata de distraer la mente, observar, oler y sentir el aire fresco de la mañana es un excelente distractor.

Todo este tramo suele ser muy rápido, son aproximadamente 70 km que realmente ni se sienten y que terminan drástica e inconfundiblemente cuando entras al pueblo mágico de Jerez, un tramo en el que es inevitable disminuir la velocidad, en el que se debe de tener mucho cuidado y comunicación con el crew para evitar perderse y volver a la carretera sin contratiempos.

Ramiro pasándome… como siempre

Saliendo de Jerez comienza el juego psicológico, eso de conocer la ruta como la palma de mi mano no es nada, pero nada agradable. bendita ignorancia le dicen algunos, y creo que en este tipo de pruebas no hay nada mas real que eso. Sé que cada kilómetro me acerca a Villanueva, el primer checkpoint y punto donde comienza una subida de falso plano interminable, que desgasta las piernas, la cabeza y que remata con el ascenso a la bufa.

De igual manera, este trayecto de Villanueva a Zacatecas lo he vivido de todas las maneras, con ritmos y sensaciones increíbles, así como una tortura psicológica en otras. Este año, increíblemente, ha sido el mejor, la he pasado de maravilla, me enfoqué en mantener un rimto constante con el objetivo de salir de ahi lo antes posible, ya sé que inevitablemente, sin importar como llegue la bufa siempre es una putiza y guardar piernas es una chaqueta mental, por más que quiera llegar «bien» de todos modos se sufre, así que ahora preferí llegar pronto, si es que esa palabra puede aplicar en una locura como éstas.

Pits

Pasan los kilometros, y simplemente no siento el cansancio llegar, en la computadora veo solamente el mapa con la ruta para evitar hacer cálculos, ocasionalmente veo la hora del dia solmente para asegurarme que voy en tiempo y mi crew me ve tan bien y tan constante que incluso se dan el lujo de ir chismeando, parando al baño en las gasolineras que aparecen en el camino y solamente cambiar mi hidratación cuando es necesario, un tramo que yo llamaría perfecto.

Poco anes de llegar a la subida a la bufa hago una segunda parada, en la que voy al baño, a comer y descansar un par de minutos antes de lo que se viene. Me sigo sintiendo de maravilla, así que sé que si logro subir la bufa sin complicaciones podría estar terminando con bastante tiempo de sobra el dia, pero… oh sorpresa, era muy bello para ser verdad. Apenas comienza el ascenso comienzo a sentir algo que según yo recuerdo nunca habia pasado y que pinta para ser una patada en el trasero, viento en contra en el ascenso.

Con ganas de dejar al relevo

No es suficiente con subir una montaña en el km 200, no son suficientes l0s 4 segumentos de cronoescaladas que mi garmin siempre tiene el placer de mostrarme para decirme cuanto sufrimiento me falta, para resaltarme con negritas que me muevo con elevaciones que oscilan entre el 5% y el 10% sin descanso, que mi velocidad hay tramos donde no puedo ni mantenerla a 10km/hr. No, nada de eso es suficente, una fresca pero constante brisa me golpea mientras me susurra «chíngate esta».

Pues ya estoy ahi, asi que no hay de otra más que seguir, pasan los metros, kilómetros de ascenso y no veo a nadie bajar, eso no es normal y me preocupa, casi siempre cuando yo voy durante el 1er km de ascenso veo a los punteros bajar, ya llevo bastante subiendo y no veo a nadie, asi que en mi mente asumo que no voy tan bien como creía, voy tan mal que todo el grupo delantero ya debe estar en el trayecto de regreso y a mi me falta mucho aún por sufrir subiendo.

Ni hablar, hay que seguir, me cuesta pero ya estoy ahi, y se que una vez que termine esa tortura todo será cuesta abajo, así que solo debo cumplir ese último trámite.

Cuál es mi sopresa cuando llevo más de la mitad del ascenso y en ese momento comienzan a pasar los punteros cuesta abajo, no voy tan de la chingada, al contrario, por primera vez no voy hasta atrás, o al menos no con mucha diferencia.

Observo la hora y me doy cuenta de que la «ventaja» que tenía, ya se había perdido toda, el acenso está siendo bastante lento, y aunque tengo tiempo aún muy holgado para lograr llegar al checkpoint, evito confiarme, una ponchadura o falla mecánica puede aparecer y cada minuto ahorrado es un minuto valioso.

Josema dando una inyección de buena vibra

Me encuentro en el úlitmo kilómetro antes de llegar a la cima, ya voy mentando mades, las piernas ya queman, cuando de pronto aperece un gran amigo, Josema, quien me «torea» en la bici y después comienza a correr a mi lado y a motivarme, pum! inyección de energia, comienzo a pedalear con todo hasta que por fin logro llegar al retorno, sé que aún resta un punto más de escalada en el regreso, pero la motivación es tal que decido no hacer ninguna parada ni descanso, llego al retorno e inmediatamente regreso a atacar ese último puerto, porque ahi es donde todo termina, al menos en mi mente.

Me emociona ver que voy muy dentro del grupo, y que, aunque no voy compitiendo, voy pasando a uno que otro atleta, y cuando llega la bajada, me dejo ir como gorda en tobogán y me dá para pasar un par más.

Esto ya se acabó, ya solo falta cumplir el trámite de los últimos 60 km de regreso a Fresnillo, con un plano sencillo y con un viento que ahora va en la espalda, ZOOM mode ON, aplico la sabiduría ciclista, me repito «aprieta el culo y dale duro» y pedaleo sin parar.

60-50-40 km restan, mientras voy en la carretera logro alcanzar y rebasar algunos atletas más y lo mejor es que me siento al 100%, quisiera darle con todo, pero sé que no puedo y no debo, falta correr 84K, así que me estanco en un rimto y solo lo mantengo constante.

Por fin llego a Fresnillo, menos de 10K me separan de la meta, pero una vez más, con subidas que en un dia normal no se sentirían, pero cuando ya tienes 270 km encima, si te hacen mentar mades una que otra vez.

Bike: Check!

Por fin veo la última vuelta, menos de 1Km me separan de la meta, mi crew se aleja para adelantarse a la meta mietras yo sigo pedalendohasta el ultimo minuto con todo lo que traigo. Me siento espectacularmente bien y eso vale más que cualquier lugar, podría seguir muchos kilómetros más y eso me agrada.

Al fin llego a la explanada, a la meta, escucho la música, ya se acabó todo por hoy, la bici cumplió y 2/3 de la carrera ya están en la bolsa. Me recibe mi crew con toda la energia y alegria como siempre, mientras el altavoz anuncia mi llegada.

Acariciando el éxito. 1 dia más

Sé que aún falta un dia muy complicado e importante, pero en este instante me siento tan contento y satisfecho que mi seguridad aumenta y sé que esos 2 maratones que faltan los disfrutaré tambíen, como todo hasta el momento.

Vida Ultra

Mike

UltraMX515 DIA 1

Si ya estás algo familiarizado con este tipo de prueba, sabes que la aventura comienza desde un par de dias antes, quizás los que ya sabemos de que vá no necesitamos tanto, sin embargo, alguien que va de cero, que lleva el stress y los nervios a 1000 y que además tiene que capacitar y revisar los últimos detalles con su crew, definitivamente estos 2 dias previos son cruciales para dejar todo listo y arrancar la carrera con los menores pendientes posibles.

Y pues así comenzó una vez más la aventura, que insisto, no por tener mas expriencia, se vuelve mas fácil.

Miercoles poco antes del medio dia ya estábamos en Fresnillo, y después de una buena desmañanada, con solo un café y un pan en el estómago y después de un vuelo y un trayecto en auto, por fin estamos ya en donde la madriza, mejor conocida como UltraMX se lleva a cabo. Parada obligatoria, cocina Lucita, un buen desayuno mexicano nos da la bienvenida y nos recuerda que dentro de un par de dias el desayuno y la comida no será mas que café, si bien me va algún sandwich ligero y cantidades industriales de geles energéticos, bebidas de carbohidratos, electrolitos y snacks varios, todo esto mientras se nada, rueda o corre.

El miercoles transcurre con calma, mas allá de hacer check in en la habitación e ir a la revisión de la bici, no hay mucho más que hacer este dia. Afortunádamente el mecánico del evento es el jefe de Xpertbike, el buen Bamboo, asi que mi bici ya vá más que garantizada, revisada y con todos sus servicios en forma. Una presión menos que he aprendido a quitarme, no hay nada peor que llegar con una bici con detalles o mal ajustada a un evento, en especial a uno de esta magnitud, el stress que se genera es demasiado, y el riesgo de falla es muy alto.

En la entrega de paquetes

Este año afortunadamente mi crew volvió a la «normalidad» es decir,la pandemia ya está cediendo y eso permitió que mis hijos pudieran quedarse con sus abuelos y Anahi, la crew chief, estuviera de vuelta en el equipo con mis hermanos, que son los que constantemente han seguido apoyándome en éstas locuras, y en especial Charlie, que al dia de hoy ha estado conmigo en los 8 Ultras en los que he participado, con un debut que casi lo mata y motivo por el que mi primer Ultra quedó grabado en la posteridad (si no sabes la historia, la encuentras aqui). Entonces, ya con crew completo, hay mucho más calma para todos, ellos ya facilmente pueden rolarse las actividades en ruta, divertirse o echar chisme al grado de que empiecen a cuidar a otro atleta y a mi me dejen solo en la ruta (nomás tantito).

El dia previo a la carrera es algo que a mi me gusta mucho, es donde puedes reecontrarte con todas las caras conocidas y conocer a todos los que se integran a esta nueva familia. Conforme pasan los años este dia se vuelve mucho mas emocionante y divertido, porque algunos atletas regresan como crew, algunos que fueron crew regresan como atletas y todos los que durante meses únicamente convivimos mediante el chat oficial del evento, por fin nos conocemos en persona.

Quiero resaltar que ésta convivencia es muy importante, si tú tienes planeado en algún momento formar parte de una carrera de este estilo, el integrarte al grupo puede ser la diferencia entre terminar o no, disfrutarlo o sufrirlo y sobre todo formar parte de una familia que no importa cuantos años pasen, siempre seguirán echando desmadre contigo y sobre todo, te entienden, lo cual es raro cuando te encuentras con gente «normal».

Standupero internacional

Gracias a que las restricciones de pandemia se tranquilizaron, pudimos volver al teatro Echeverría, un muy bonito teatro en el centro de Fresnillo el cuál utilizamos para realizar la junta previa, presentación de atletas, solución de dudas finales y pues algunas pláticas de atletas de años anteriores, en este año fue muy emocionante y emotivo, ya que fuí elegido por Van para dar unas palabras a los atletas, pero no solo eso, recibí un reconocimiento por parte de la organización por mi participación en todos los UltraMX que se han realizado y eso fue muy especial, Ramiro Gutierrez, es otro atleta que tambíen tiene todos los UltraMX y no solo recibió el mismo reconocimiento, sino que me dedicó unas palabras que para que les miento, me hicieron soltar una que otra lágrima, es alguien que admiro y respeto mucho, y pues ahi dejó claro ante todo el público que es algo mutuo.

Atletas 2021

Entre dudas, bromas y risas nerviosas, llegó el momento de la foto de recuerdo. Todos los atletas reunidos para comenar la gran aventura. Sería el último momento en el que nos veríamos todos antes del arranque al dia siguiente.

Premios sin llenadera 2021

Para nosotros aún había algunos pendientes, como ir al super para abastecernos de todos los alimentos que el crew y yo comeriamos los próximos 3 dias, rellenar la gasolina del carro, preparar el equipo del dia siguiente y pues, aunque ya no hay mucho que no sepan, una vez más, la junta con el crew para explicales mi estrategia de alimentación de este año, mi plan de carrera y sobre todo, como tomar unas fotos y videos mamalones. Porque como el equipo de Panal Collective una vez más estaría produciendo el video oficial, pues hay que ponerse guapos para que, si no le doy, al menos parezca.

Llegó la hora de dormir y aunqué dormí bien, quise haber dormido un poco más, pero ya no había nada que hacer, solamente prepararme para la etapa que mas nervios me genera y a la cuál le tengo el máximo respeto, la natación, si bien, es solo el principio y he logrado superar condiciones muy adversas en diferentes años, y no solo en ultras, tambíen en distancias mas cortas pero con mares picados y corrientes desgastantes, es una etapa en la que sé que no tengo mucho talento y es por eso que nunca la menosprecio ni la tomo a la ligera, cualquier minimo error puede dejarme fuera muy pronto y quiero mantenerme concentrado para evitar que eso suceda.

Aunque el trayecto para llegar a la presa donde nadamos es algo largo y complicado, cuando menos me doy cuenta me encuentro frente a la presa, o al menos eso parece, porque la oscuridad es tal que es imposbile ver mas allá de donde las luces de las carpas de la organización permiten. Una penumbra total nos envuelve en medio de la nada, y lo divertido y a la vez un poco aterrador, es que el arranque será cuando la oscuridad aún permanezca, dificilmente se logra ver la primer boya, así que al menos la primer vuelta, el primer kilómetro será algo retador y divertido, no se si alguien tiene una estrategia para saber hacia donde dirigirse, pero al menos yo, como lento nadador que soy, sé que solamente tengo que seguir a donde el cardumen de ultras se dirija.

Tenía mas frio antes de arrancar que dentro del agua

Efectivamente la primer vuelta fué algo complicada, el cielo empezaba a clarear y conforme avanzábamos era posible ver cada vez un poco más la boya final, afortunádamente el agua no estaba fria, al menos no para mi, y eso hacía que la nadada fuera solamente un trámite de paciencia y constancia. Si en plena obscuridad y sin rayos del sol el agua era agradable, una vez que el sol pegara se iría volviendo mucho mas sencillo.

Uno valiendo madres en el agua pero el crew tirando rostro…

Algo que me preocupaba más era la corriente, el año pasado conforme pasaba el tiempo, el aire en la zona aumentaba y con esto la corriente, haciendo que las últimas 2 horas fueran una verdadera pesadilla, vueltas extremadamente lentas y cansadas, así que como el agua se sentía muy tranquila, me esforcé por nadar lo mejor posible desde el inicio para ganar cualquier metro que fuera posible, en caso de que la corriente aumentara, tener la menor distancia pendiente por recorrer. Afortunádamente este año no fué asi y pude terminar una hora antes de lo que terminé el 2020. Algo que no mencioné y vale la pena es la belleza del lugar en el que nadamos, es un paisaje que incluso desde el agua, mientras nadas se ve increíble, para los espectadores, es aún mejor.

Presa Las Cruces

Al fin estoy fuera del agua, con calma me ayudan a quitarme el wetsuit, ponerme los tenis y comenzar a caminar de regerso al auto, es una transición de más de 1km en terracería, por lo que aprovecho este tramo para ir comiendo, hidratándome, secándome y calmando un poco la respiración. Me esperan aún 145km de bici y aunque me siento mejor que todos los ultras anteriores, si siento el cuello y la espalda cansados y sé que eso hace que la comodidad en la bici sea casi de imposible de lograr en este dia, asi que tengo que estirar y tratar de acomodar y relajar los músculos del tren superior lo mas posible para poder usar las aerobarras y tratar de ir cómodo y solo preocuparme por pedalear.

Siempre hay timepo para la tragadera

Después de esa larga transición y de cambiarme de ropa en el carro, estoy listo para salir, tomo la bici, me monto y comienzo a pedalear. Las sensaciones iniciales son buenas, el cansancio en cuello y hombros el esperado, pero las piernas responden y el ánimo está al máximo. Sé que la distancia que se recorre en este dia es poca y cómoda, asi que lo tomo con calma, me enfoco en mantener el ritmo, tener paciencia y llegar a vetagrande, que es la única subida del dia. Los kilómetros pasan rápidamente, pero la expectativa de llegar al retorno hacen que se sienta mucho mas largo el camino de lo que es.

Masaje de cuello para aguantar la bici

La subida se siente menos pesada de lo que recordaba, asi que pienso que es algo bueno, quiere decir que traigo mas piernas o mejor cabeza para enfrentar el reto, pero no me confío, se que aún faltan 2 dias por enfrentar y cualquier minimo canto de victoria antes de tiempo puede ser dañino.

Comienzo el rápido y divertido regreso a Fresnillo, bajar vetagrande a más de 60km/h hacen que la adrenalina y el aire me hagan despertar y sentir mejor, podría ir mas rápido aún, pero el asfalto irregular no me da la confianza de soltar totalmente los frenos, sin embargo sigo disfrutando el saber que aunque faltan 60km en el dia, el regreso es prácticamente trámite.

Al fin estoy de vuelta en Fresnillo, pocos kilómetros me separan de la primer meta, me siento perfectamente bien y con mucha energía, asi que el trabajo inicial ya está hecho.

Alineación y balanceo. Listo para el dia 2

Cruzo la meta con una sonrisa de oreja a oreja mientras mi crew, la organización y algunos atletas que siguen en el área de recuperación me reciben. Por ahora solo resta ir a comer, descansar y prepararme y mentalizarme para la siguente chinga, de esas que te ponen a pedalear 280 km sin parar.

#VidaUltra

7

7 notas musicales, 7 colores del arcoiris, 7 dias de la semana, 7 pecados capitales, 7 iteraciones en estadística, 7 dobleces a una hoja de papel, 7, un número que por conveniencia humana, numerología, equilibrio universal o apropiación cabalística, tiene algo que lo hace resaltar en la infinidad matemática.

Y, aunque, cuando llegué a la linea de arranque de el UltraMX en este 7° año de haber comenzado en esta distancia (es mi 8° participación, pero hice 2 en un año) este número no significaba absolutamente nada y tampoco le he dado demasiada importancia en mi vida a la suerte o al esoterismo, hoy me parece un número, un año y un Ultra con algo «especial», no puedo descifrar ni explicar que, pero si, algo diferente tuvo esta ocasión.

Y para seguir con la numerología, hoy se cumplen 7 dias de que se terminó este Ultra, 7 dias que han sido un sube y baja de emociones, llenos de cambios inesperados, oportunidades, retos y sobre todo, intentos de escribir la reseña que algunos ya me piden, pero que mi cuerpo aún no logra asimilar y mi mente nomás no logra ordenar.

Quien gusta de escribir sabe que no hay nada mas complicado que describir emociones con simples palabras y el desmadre emocional que este 7° UltraMX me dejó, requiere de un poco más de tiempo para asentarse.

Asi que, queridos 5 lectores que me siguen, les pido un poco mas de paciencia. Pronto les contaré lo que éste Ulltraman me dejó.

Vida Ultra

Mike

¿Porqué haces lo que haces?

Es una pregunta tan ambigua con tantas respuestas posibles y a la vez con una sola:

-Porque quiero.

Ok ok, entiendo que suena un poco agresivo pero en realidad buscarle un motivo más allá del gusto y la pasión que implica realizar un reto o en mi caso, un estilo de vida asi de intenso, llega un punto en el que ya no tiene explicación clara ni lógica. Cualquier cuento que te quieras contar o cualquier motivación externa que quieras darle es importante, pero me atrevo a decir que no es enteramente legítima.

¿Dedicarlo a alguien más? Si, podemos hacerlo para dedicarlo a alguien, pero al final es una dedicatoria que nosotros, los que hacemos estos retos, elegimos y le damos un valor tan elevado por el nivel de sacrificio, compromiso y muchas veces dolor, que se requiere. Pero te puedo asegurar que si alguien te dice que porque te ama o te aprecia, se va a someter a una auto tortura por ti, tendrías que ser algo sádic@ para aceptarlo. Y es por eso que siempre lo vemos por el lado romántico, ese donde los guerreros morían por amor.

Entonces ¿lo dedicamos porque el que recibe la dedicatoria valora el esfuerzo, o porque no queremos sonar egoistas y decir que lo hacemos por nos llena demostrar lo que somos capaces de lograr?

Bueno, podemos no dedicarlo a nadie en particular, pero si para motivar a otros y demostrar que si yo puedo ellos pueden. Una vez más, me doy cuenta que esa es una frase trillada en la que yo muchas veces he caido. Y no deja de ser lo mismo, ego, ese ego que nos pide demostrar que aunque todos podemos, tu levantas la voz para decir que lo hiciste primero. Pum! Que fuerte y que cierto es.

¿Ser un ejemplo? Ahi no caigo tanto, pero no puedo decir que no lo he dicho alguna vez. Y es que en algún momento me di cuenta que, ¿para que quiero ser un ejemplo de resiliencia o de triunfo deportivo para un hijo que quizás quiere ser filósofo o artesano, o una hija que quiera viajar por el mundo sin lujos ni presiones o dedicarse a estudiar matemáticas? Son tantas las opciones de vida que tienen y que quiero que elijan libremente, que sería muy mal padre si les incitara un solo camino. Así que me limito a solo enseñarles a soñar, a buscar el suyo propio y ayudarles a que lo puedan hacer realidad.

Entonces ¿porqué hago lo que hago? ¿Porqué hacemos lo que hacemos los que hacemos estas pruebas? ¿Porqué la ultradistancia? ¿Que hay detrás de este gusto loco y e innecesario?

Es claro que no puedo generalizar, ni pretendo hacerlo, sin embargo en estos años que llevo en el deporte de ultra resistencia he descubierto que no hay mayor secreto, esa sensación de logro y esos mínimos, pero intensos segundos de éxtasis que dan el culminar una prueba de este nivel, son incomparables y son exclusivamente nuestros. Se que suena muy egoista porque muchas veces ese proceso y esos logros se dan gracias a el apoyo y amor de la familia y amigos que te acompañan, y una vez que pasan esos segundos de adrenanalina y endorfinas embriagantes, si, son lo primero que pasa por tu mente, por tus emociones y el agradecimiento es gigantesco, pero siendo honesto la autorealización y la satisfacción propia del esfuerzo realizado, es suprema.

Y no lo veo mal, me ha tocado estar del otro lado, me ha tocado ser el que apoya, el que espera en la meta, el que acompaña el proceso y el que ve la sensación de logro en alguien que quieres y en ningun he esperado que mi apoyo esté por encima de lo que el esfuerzo significó para esa persona, y creo que nadie sentiría envidia o egoismo por alquien que realmente ame.

Pudiera parecer que a mayores distancias mayor la satisfacción, sin embargo no es asi, no me imagino lo enorme que uno debe sentirse ganando una medalla de 100 metros planos y son menos de 10 segundos.

Lo que si puedo garantizar es que lo que uno festeja, son los cientos o miles de horas que dedicó para llegar a ese momento, y cada quien las vive a su manera. Algunos si entrenaran mil horas y es admirable, pero algunos otros seremos empleados, esposos, padres de familia, hijos o hermanos unas 900 y nos quedarán 100 para preparar lo mejor posible, algunos quizás por el camino que elegimos ni siquiera lleguemos a tener la propiedad de el 10% de nuestra propia vida para hacer lo que realmente nos apasione, y es ahi , es en esa relación donde el ese delirio, esa fascinación del logro culminado, incrementa exponencialmente.

Entonces, todos lo hacemos porque nos arrebata, nos lleva a un lugar desconocido por la mayoría y nos da segundos, si, solo segundos en toda una vida. Donde sabes que no importa lo que pase, no importa quien te vea, sabes para ti, que tu existencia trascendió y aunque solo sea tu ego hablando, eres inmortal.

Vida Ultra

Mike